Disponible en dos variedades —cacao puro natural y cacao puro desgrasado—, el cacao puro Valor ofrece dos maneras diferentes de disfrutar del mismo origen, adaptándose tanto a gustos personales como a distintos usos en la cocina.
El cacao puro natural conserva toda la riqueza de la manteca de cacao, lo que se traduce en un sabor intenso, redondo y con una textura más untuosa. Es una opción ideal para quienes disfrutan de bebidas de cacao con cuerpo, así como para recetas de repostería tradicional en las que se busca profundidad de sabor y una experiencia más completa. Por su parte, el cacao puro desgrasado reduce el contenido de grasa, manteniendo el aroma y el sabor característicos del cacao, pero con un perfil más ligero. Esta variedad resulta especialmente apreciada en recetas más equilibradas, batidos, yogures o elaboraciones donde se quiere controlar la intensidad sin perder identidad.
Ambos formatos comparten una misma filosofía: ofrecer cacao 100 %, sin añadidos innecesarios, con un sabor reconocible y honesto. El bote de 250 g es práctico y fácil de conservar, protegiendo el producto de la humedad y permitiendo un uso cómodo en el día a día. Además, su dosificación sencilla facilita incorporarlo tanto a recetas dulces como a propuestas más creativas, como salsas, cremas o postres caseros.
El cacao puro Valor es un ingrediente versátil que conecta con la cocina de siempre y con nuevas formas de disfrutar el cacao, ofreciendo calidad, tradición y una experiencia auténtica en cada cucharada.



